Vivimos en una sociedad inmersa en el cambio e innovación y en una nueva era, la de la revolución digital. Steve Jobs decía que la innovación es lo que distingue a los líderes de los seguidores. Que no puedes preguntar a tus clientes lo que quieren y luego intentar dárselo, porque en el momento en que lo hayas producido ya querrán algo nuevo.

Coolhunting o “caza de tendencias” es la disciplina que permite identificar las tendencias o previsiones con mayor proyección de futuro. La primera vez que apareció el termino fue el 17 marzo de 1997 cuando el periodista Malcolm Gladwell publicó en la revista The New Yorker un artículo titulado The coolhunt un adjetivo que acuña para describir la actividad desarrollada por  Dee Dee Gordon, una publicista especializada en investigación de mercados. Aunque esta disciplina se inició y se ha desarrollado ampliamente en el sector de la moda y el lifestyle, en los últimos años se ha extendido a todos los sectores inmersos en plena revolución y cambio. En la actualidad, es clave para las empresas el estudio de la adopción natural de diferentes tendencias y su incorporación en las estrategias empresariales internas y externas.

Podemos definir tendencia como un movimiento del patrón de comportamiento de los elementos de un conjunto en una dirección particular (crecimiento, decrecimiento, estancamiento, desaparición etc) en un intervalo de tiempo. Una tendencia puede ser larga, corta,  duradera o fugaz. La tendencia se adapta a la velocidad que se mueve el mercado y el mercado se adapta a la velocidad de la tendencia. Lo que explica es que a medida que algo es adoptado, esto ocurre de manera exponencial hasta que toca con el techo limitador, y entonces decrece.

El coolhunter suele centrarse principalmente en las tendencias incipientes, que nacen, que son las que más interesan al permitir crecimiento, monetización y oportunidades de negocio. Y en mi caso, me centro en la tendencia digital, es decir, en los cambios e innovaciones que se están produciendo en relación a la aparición y uso de las nuevas tecnologías. El coolhunter persigue como objetivo anticiparse al futuro llevando a cabo un seguimiento y escucha proactiva del mercado para ver y analizar lo que está ocurriendo, lo que está naciendo de manera incipiente y publicar insights sobre lo que está por llegar.

De esta manera, el Coolhunting permite a las empresas anticiparse al cliente para ofrecerle aquello que busca de manera consciente o inconsciente, monetizando las tendencias con el lanzamiento de nuevos productos y servicios. Así, las empresas más innovadoras se adelantan a la competencia identificando y “cazando” tendencias convirtiendo al Coolhunting empresarial en una herramienta indispensable.